Jaime Bernardo Díaz

Es raro, en todos los días que llevo documentando las protestas, hoy es la primera vez que veo un par de molotov aparecer en escena. Al llegar a casa prendo la tele, pongo el noticiero. El informativo gira en torno a este caso y otro donde dos policías al bajar de sus motos fueron agredidos por manifestantes. Ahora el victimario aparece como la víctima.

Apago la tele y me meto a las redes. Veo dos videos de personas atropelladas por vehículos policiales, otro chavo más con daño ocular por culpa de los perdigones.
Todo eso sumado a lo que observé en el transcurso de la tarde.

A pasos del lugar de la foto, unas horas más tarde del hecho antes descrito, un carabinero le disparó a una chica en los pies una vez que estaba tendida en el piso y sin posibilidad de correr. Vi muchos heridos por balas de goma, a la policía rociando indiscriminadamente a los transeúntes con aerosoles irritantes. Una gran cantidad de bombas lacrimógenas, muchos carros lanza agua y lanza gases arremetiendo contra l@s manifestantes. Excesiva violencia de Estado, como es la tónica de los días precedentes. Pero lo que más vi, y me sigue sorprendiendo, es la solidaridad y dignidad de un pueblo que no se rinde.

Sin embargo me preocupa que esto pueda ser otro montaje, para construir a ese “enemigo poderoso” al que se refería Piñera cuando le declaró la guerra al pueblo chileno, y se utilice mediáticamente para justificar el discurso que criminaliza la protesta social. ¿Qué piensan ustedes?

Jaime Bernardo Díaz es licenciado en etnología por la Escuela Nacional de Antropología e Historia, estudiante del Magister en Cine Documental de la Universidad de Chile.

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Nos leemos pronto